Inger Andersen
Directora ejecutiva, PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente)
El Día Mundial de la Vida Silvestre es tanto un momento para celebrar la vida silvestre como para recordarnos por qué la protección de la naturaleza es importante para todos nosotros.
Este año nos centramos en un tema importante: las plantas medicinales y aromáticas, que conservan la salud, el patrimonio y los medios de vida.
En la actualidad, las plantas medicinales y aromáticas son esenciales para la vida cotidiana en todo el mundo. Contribuyen a la salud humana, sustentan los conocimientos tradicionales y son la base de muchos medicamentos modernos que usted y yo utilizamos para millones de personas. También son la primera línea de atención sanitaria.
Estas plantas también sustentan los medios de vida y las economías locales, además de apoyar la biodiversidad, estabilizar los ecosistemas y mantener a los polinizadores.
Por lo tanto, son fundamentales para una alimentación diaria saludable y están repletas de proteínas, vitaminas y minerales esenciales. Sin embargo, como gran parte de nuestro mundo natural, muchas de estas especies fundamentales están amenazadas.
La pérdida de hábitat, la sobreexplotación, el cambio climático y el comercio insostenible están llevando a estas plantas a la extinción.
Por eso es tan importante su uso sostenible. La conservación, el comercio justo y la distribución de beneficios deben ir de la mano con los pueblos indígenas y las comunidades locales como protagonistas.
En este Día Mundial de la Vida Silvestre, todos debemos seguir creando conciencia, reforzando los conocimientos y apoyando las medidas que protegen estas plantas para las generaciones futuras.
Porque cuando conservamos las plantas medicinales y aromáticas, protegemos la farmacia de la naturaleza y nuestro futuro común.